NUESTRO PATRIMONIO VIVO

Hace algunas semanas Cristina Calderón, nuestra abuela Cristina como le llamamos con cariño y admiración, cumplió 91 años. Su vida, marcada por la defensa de la cultura e historia del pueblo Yagán, es el testimonio que tomamos los que habitamos esta hermosa isla Navarino.

Durante meses estuvimos en la trinchera levantada por la ciudadanía de oponernos terminantemente a la instalación de las salmoneras en el Beagle, sabiendo desde el día uno lo que podría provocar en nuestro ecosistema y nuestra forma de vivir. Era aberrante la sola idea de permitir esta industria contaminante en las aguas más puras del planeta.

La ciudadanía en su totalidad se movilizó, hombres y mujeres, trabajadores del intelecto y las manos, nos pusimos de este lado, pero, sobre todo, la comunidad Yagán brilló con luz eterna y ancestral, esos mismos ancestros que se reflejan en la mirada de Cristina.

Hablar de la hablante nativa más reconocida del idioma Yagán es hablar de vida e historia, es rememorarse a tiempos pretéritos de los antiguos canoeros que reinaban (y aún lo hacen) en las frías aguas subantárticas. Es respetar quiénes somos y a dónde vamos.

Las nuevas y últimas generaciones han obtenido cada vez más conciencia sobre un dejo y olvido impertérrito de la historia. Todos los lugares de lo que hoy conocemos como territorio americano y, por supuesto también la Patagonia, no fueron poblados hace más o menos 400 años. Con Colón no llegó el “hombre humano” a estos lares.

La Isla Navarino fue, es y será territorio Yagán. El Estado de Chile, con todos nuestros antepasados, mantiene una deuda. La violencia y represión, que puede ser psicológica, social y laboral, no sólo física, ha hecho que nuestros pueblos originarios vayan en un retroceso censal y cultural de mantener vivas las tradiciones y lengua.

Nuestra Cristina ha recibido el reconocimiento del Consejo de la Cultura y las Artes como “Tesoro humano vivo”, es hija ilustre de la región y hace algunos días nombrada como embajadora de los 500 años de la circunnavegación al mundo realizada por Hernando de Magallanes.

Abuela Cristina, queremos agradecer su voluntad por enseñarnos a ser más respetuosos y responsables con nuestros pueblos originarios. Su experiencia de vida está plasmada en diferentes reportajes, escritos y remembranzas que quedarán para la perpetuidad.

Su legado es intangible, hoy, desde el Municipio de Cabo de Hornos, la celebramos y la honramos, porque usted más que nadie, es nuestra gran representante ante Magallanes, Chile y el mundo.

Gracias por tanto abuela y a seguir erguida frente a la vida.


ALCALDE DE CABO DE HORNOS

PATRICIO FERNÁNDEZ ALARCÓN

Municipalidad de Cabo de Hornos