FIBRA ÓPTICA: AL CESAR LO QUE ES DEL CESAR

Durante la semana veíamos sobre el barco “Rene Descartes”, que es el encargado de la instalación del cableado submarino, al Presidente Piñera con mucho ánimo inaugurando, valga la redundancia, el cable submarino de la fibra óptica austral (FAO), que permitirá tener una buena conexión a la región de Los Lagos, Aysén y Magallanes.

Es una noticia maravillosa, que con ansias veíamos desde nuestras aguas como se trabajaba y se avanzaba. Esto es progreso y desarrollo para las tres regiones, pero claro, para nosotros en Cabo de Hornos, es más esperada aún. La necesitábamos con urgencia.

Acá todos ganamos. Mejoraremos la salud, la industria del turismo y su llegada al mundo, las empresas que se asientan en Navarino y, por supuesto, nuestras casas y familias. Somos el extremo del extremo de Chile y con esto acortamos un poco las distancias geográficas de este largo y angosto país.

Pero seamos claros, esta carretera tecnológica no nació hoy. Hagamos un poco de historia: la conexión de FAO se diseñó, se gestionaron los recursos, pasó por contraloría las bases de licitación y finalmente se adjudicó, todo bajo en, nada más y nada menos, que el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.

Dicho eso, claramente estamos frente a una obra de envergadura increíble. Quizás el proyecto más ambicioso que se haya establecido como país en los últimos años y claro que es una acción del Estado en su totalidad, pero detengámonos unos minutos. ¿Por qué el Presidente Piñera no es capaz de reconocer el trabajo y mirada de futuro de su antecesora?, ¿fue un simple descuido y hay una operación para intentar adueñarse de algo que muy poquito tuvo que ver su administración?

Pues bien, todos los que hemos sido autoridad nos toca inaugurar proyectos o hacer seguimientos de los mismos de nuestros antecesores. Siempre somos críticos de los que vinieron antes, pero también debemos ser gallardos en establecer del cómo ha crecido Chile y nuestra región y quiénes son los que han puesto su impronta en la historia.

El pasado reciente en Magallanes nos cuenta de una costanera y del hospital de la capital regional que el mismo Presidente en su primer periodo intentó de reinaugurar para hacerlo pasar como propio de su gestión. Yo no me quiero detener en esa pelea chica que él mismo instala, pero durante la última campaña también se quiso adjudicar, como un ejemplo, los hospitales de las otras provincias que nosotros habitamos.

No señor Presidente, la comunidad no es tonta. Más allá de que hoy quieran eliminar las clases de historia, sabemos bien quién es quién. Sabemos quiénes han tenido una mirada intentando de impulsar el desarrollo en Magallanes y quiénes han puesto un frenazo.

Mientras tanto, seguiremos esperando el “Plan Magallanes” y levantando la voz para seguir mejorando la calidad de los vecinos, que es nuestra mayor ocupación bajo esta administración comunal.

 

Municipalidad de Cabo de Hornos